Opinión| 7 Sep 2008 - 7:42 pm

Santiago Rojas

Perspectiva Internacional

Hasta dónde llega el Estado

Por: Santiago Rojas
Hace unos días un analista criticó al Gobierno por dedicarse a firmar acuerdos de libre comercio y descuidar la promoción de la oferta exportable. Sin entrar a discutir si el Gobierno ha impulsado o no una política de apoyo industrial o de transformación productiva, lo que me llamó la atención de la afirmación es que plantea un debate de economía política.

Hasta dónde debe llegar el Estado y cuál debe ser su papel en la economía. Basta con crear las condiciones necesarias –apertura de mercados, reglas de juego claras, manejo macroeconómico serio, seguridad, instituciones fuertes, justicia efectiva, etc.– para que el sector privado sea el que dentro de ese marco genere negocios y decida qué producir, y cuánto, dependiendo de las utilidades esperadas; o el Estado debe meter la mano e impulsar el crecimiento de determinados sectores.

Este debate no es nuevo ni exclusivo de Colombia. Históricamente, las ideologías que han orientado la discusión –el liberalismo, el nacionalismo y el marxismo– han presentado sus argumentos sobre cuál debe ser la interacción entre el Estado y el mercado.

A nivel internacional el caso más palpable hoy, se presenta en las elecciones en E.U. En el reciente discurso de Palin, fórmula vicepresidencial de McCain, destaca que una de las mayores diferencias entre los dos candidatos es su concepción del tamaño del Estado, su capacidad de interferir en los asuntos de los ciudadanos y su papel en el mundo de los negocios. Los demócratas y republicanos han mantenido posiciones disímiles sobre este tema y el electorado podrá escoger.

En Colombia desafortunadamente éste debate aún es tímido y los partidos políticos, en especial los uribistas, no han sido claros sobre sus planteamientos. Ojalá en la próxima campaña electoral éste sea uno de los temas centrales. Los electores tenemos derecho a conocer cuál es la postura de los candidatos sobre la injerencia del Estado en la vida diaria y sobre su grado de intervención en la economía. Lo grave sería que el país continuara sin una política clara al respecto y continúe favoreciendo con intervenciones puntuales a algunos sectores dependiendo de su capacidad de presión.

 

  • Santiago Rojas

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Opiniones

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polista

8 Septiembre 2008 - 11:20pm
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...porque par proponer un tratado tan desventajoso sin alistar el aparato productivo , ciencia , tecnología , aparato educativo conectado con la producción , resolver el asunto de la guerra para no gastar mas en ese bodrio , abaratar los servicios y combustibles , rebajar el costo de funcionamiento del estado , la interconexión vial nacional antes q dobles calzadas, desmontar el costo en seguridad , dar ejemplo de austeridad y de excelencia académica son cosas para los socialistas , para un neo-conservador como él no exiten o no importan los q no pueden comprar la canasta de bienes y servicios , los pobres q se las arreglen. Y en cuanto a la inversión nacional con la venta al sector externo o a inversionistas extranjeros quedó cerrado el asunto.Colombia para los extranjeros.

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polista

8 Septiembre 2008 - 11:09pm
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La política de uribe no muestra interés ni por el tamaño del estado , ni el futuro económico del país , lo q si queda claro es q solo se defienden unos pocos intereses de grandes propietarios , de las multinacionales y los negocios personales dl jefe y sus amigos.Es tan claro q en el arrodillado tlc , con minúsculas , no existe una política de competitividad , de desarrollo de la industria , definición de sectores una promoción de exportaciones q no sean los sombreros de los hijos del presidente , nada en el sector agrario, lo mostrado es el segundo capítulo de la apertura de C. Gaviria q también fue una improvisación costosa para el país.Por eso el presidente ha preferido prepararse para el futuro próximo con el manejo del aerpuerto Eldorado , las dobles calzadas de uso recontra-garantizo

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paisacoraje

8 Septiembre 2008 - 4:39pm
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Excelente su columna. En nuestro país desgraciadamente no hay espacio para abordar estos temas trascendentales, porque la clase dirigente y política vive ocupada en cómo mantener el poder. La academia es también convidada de piedra para estos menesteres y el pueblo vive inmerso en el mundo de las telenovelas y el espectáculo de las grescas diarias entre los poderes. No hay lugar, pues, para asunto de tanta envergadura como es definir el modelo de estado que requerimos y mismo que mostraría el deslinde ideológico de las distintas agencias políticas. Ello lleva a sistemas híbridos y a que gobernantes que se autodefinen como liberales, apliquen políticas del más rancio conservadurismo y viceversa, confusión que se transmite al electorado. .

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notecreo

7 Septiembre 2008 - 9:17pm
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Sin duda esa es una de las grandes diferencias que en Colombia no se discuten y aclaran: 1) Un estado pequeño que facilita a los ciudadanos organizados en diferentes formas para operar los diversos aspectos de la economía 2) Un estado grande que controla, monopoliza y opera directamente varios aspectos de la economía. De ambos sistemas se conocen fracasos, pero sólo del primero se conocen algunos éxitos limitados.

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