Opinión| 22 Nov 2008 - 1:50 am
Alquimista
El acto de escribir: el lector
Por: Paulo Coelho
Pensando en su frase , resolví escribir unas columnas sobre el tema. Me parece, en principio, que todos los seres humanos tienen por lo menos una buena historia que contar a sus semejantes. Recojo aquí algunas reflexiones sobre importantes elementos en el proceso de creación de un texto. Todo escritor debe ser, antes que nada, un buen lector. Quien no lee lo que escriben los demás, nunca llegará a conocerse. Por lo tanto, antes de comenzar cualquier cosa, debes buscar a personas interesadas en compartir sus experiencias.
Yo no digo: “Acércate a otros escritores”, sino: “Encuentra a personas con diferentes habilidades, porque escribir no se diferencia de cualquier actividad realizada con entusiasmo”.
Tus aliados no serán necesariamente aquellas personas de las que todas afirman: “Es el mejor”. Muy al contrario: es gente que no tiene miedo de equivocarse y que, por eso, se equivoca. Por la misma razón, no siempre se reconoce su trabajo. Pero éstas son las personas que transforman el mundo, y que, después de muchos errores, logran algún acierto que revoluciona para bien la vida de su comunidad.
Son personas que no consiguen estar de brazos cruzados, esperando que las cosas sucedan, para poder después decidir cuál es la mejor manera de contarlo: van decidiendo a medida que actúan.
Convivir con este tipo de personas es importante para un escritor, porque éste debe entender que, antes de ponerse frente al papel, debe ser lo bastante libre como para cambiar de dirección a medida que su imaginación viaja. Después de escribir una frase, debe poder decirse a sí mismo: “Mientras escribía, recorrí un largo camino y ahora concluyo este párrafo con la conciencia de que arriesgué lo necesario y di lo mejor de mí mismo”. Los mejores aliados son los que no piensan como los demás. Por eso, mientras buscas a tus no siempre visibles compañeros, has de creer en tu intuición, y no les prestes oídos a los comentarios ajenos. Las personas siempre juzgan a los otros con el modelo de sus propias limitaciones .
Únete a los que nunca dijeron: “Hasta aquí he llegado, no puedo seguir”. Porque de la misma manera que al invierno lo sigue la primavera, nada puede parar: tras alcanzar el objetivo es necesario recomenzar, usando siempre todo lo aprendido en el trayecto. Únete a los que cantan, cuentan historias y disfrutan de la vida . Porque la alegría es contagiosa e impide siempre que las personas se dejen paralizar por la depresión. Y cuenta tu historia, aunque sólo sea para que la lea tu familia.
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Paulo Coelho
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"Las personas siempre juzgan a los otros con el modelo de sus propias limitaciones". Esto es válido si uno piensa equivocadamente que todo está concluído, que no queda nada por hacer, que si yo no lo he hecho, nadie lo hará o lo podrá hacer. El hecho de juzgar, requiere no solamente el poder del saber y la razón pura sino el del saber hacer, esto dentro de un contexto general y científico. En un contexto jurídico, el legislador y el juez tendrán sus juicios respecto a estas palabras de Pablo Coelho a qien admiro.
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