Opinión| 4 Dic 2008 - 9:14 pm
Macrolingotes
Por: Óscar Alarcón
Óscar Alarcón
Fue quien manejó la Constituyente de 1886 y quien escogió a los nefastos mandatarios Manuel Antonio Sanclemente y José Manuel Marroquín, ambos de ingrata recordación. Por haberle salido calceto éste último –pretendía que continuara con la dictadura del poetariado– se la enfiló a su hijo Lorenzo Marroquín y desde entonces le acuñó la denominación de Hijo del Ejecutivo, que por estos días volvió a emplearse, pero en plural.
* * *
Lorenzo fue personaje destacadísimo en la separación de Panamá, a pesar de que muchos hoy no lo recuerdan por eso sino por haber sido el constructor del Castillo Marroquín ubicado a la salida de Bogotá, por el norte, cerca al puente del Común. Desde su torre se ve toda la Sabana y allí sólo se puede subir por una estrechísima escalera hecha con el propósito de que su robusta esposa no lograra llegar y él pudiera estar a solas, sin la cantaleta al lado, mirando las estrellas y releyendo las clases de ortografía, en verso, de su padre José Manuel Marroquín.
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Óscar Alarcón
Opiniones
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Divertida la información. Lorenzo Marroquín la pensó bien en lo de la escalera.
¿y que?...
¿Y qué, qué? ¿Necesita razones para vivir, tuata? Mejor lea: "En nuestra época, tan reflexiva y razonadora, no llegará muy allá quien no sepa aducir una razón fundada para todo, por muy malo errado que ello sea. Todo el mal que se ha hecho en el mundo, se ha hecho por razones fundadas". Hegel, en "Enzylopädie".
Ahora, si no sabe quién era Hegel, métase a otro foro.
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