Editorial| 26 Ago 2008 - 9:15 pm

Una Convención clave

USUALMENTE, LAS CONVENCIONES de los partidos políticos estadounidenses en época de elecciones presidenciales tienen mucho más de espectáculo que de política.

Se trata más de rituales grupales y masmediáticos que se inician cuando ya todas las decisiones importantes han sido tomadas. Este año, sin embargo, el Partido Demócrata y su candidato presidencial, Barack Obama, tienen varias tareas difíciles que adelantar.

Parte del trabajo está hecho con la elección de Joseph Biden como fórmula vicepresidencial. De un lado, el nuevo candidato por el Partido Demócrata contrapesa las críticas a la falta de experiencia en política exterior de Obama: Joe Biden le lleva alrededor de 20 de años de vida a Obama y ha dedicado una parte importante de este tiempo al servicio del Comité de Relaciones Exteriores del Congreso. Su carrera allí, como lo reconocen hasta los miembros de la oposición, ha sido destacada. Además, su posición en materia de política exterior es más de centro-derecha que la de Obama —y ello le da equilibrio a lo que muchos consideran un excesivo progresismo en la propuesta internacional del candidato presidencial—. Como se sabe, Biden votó a favor de la guerra en Irak y ha sido un declarado defensor de la causa israelí en el conflicto del Medio Oriente. Ello puede atraer sectores conservadores del Partido Demócrata mucho más cercanos a la agenda de política exterior que promovía Hillary Clinton.

Biden también se identifica con la clase trabajadora blanca estadounidense, con la que Obama parece a ratos distante. Por eso el equipo de campaña ya le tiene lista la tarea para las próximas semanas: Biden viajará a Florida, Michigan, Ohio y Pennsylvania, estados con fuerte presencia de clase trabajadora y que aún no se han definido claramente a favor de republicanos o demócratas.

Pero hay dos grandes sectores que aún no han terminado de definirse y con respecto a los cuales la Convención jugará un papel crucial: las mujeres blancas y de clase trabajadora —y con ellas el grupo que apoyó abiertamente la candidatura de Hillary Clinton—, y la población latina. Biden ha hecho en varias ocasiones declaraciones altamente sexistas que las organizaciones feministas han criticado y reprobado fuertemente. Y para completar, la tensión entre Obama y los Clinton sigue sin resolverse. Hillary Clinton y todos los senadores demócratas que representan grupos latinos tendrán que convencer a los votantes de que las heridas han sanado, que es tiempo de actuar como un solo cuerpo para evitar otros cuatro años de un mandato republicano.

Por ahora, Denver y la Convención se están convirtiendo en el lugar donde muchos van a hacer su catarsis emocional y política. Ya el mismo lunes el último miembro del clan Kennedy y quien padece de cáncer cerebral, Edward Kennedy, hizo su aparición en escena reiterando su apoyo a Obama y dejando claro que la luna de miel de dos décadas con los Clinton había llegado a su fin. El tributo que le rindió su sobrina Caroline Kennedy fue tremendamente emotivo y logró conmover al auditorio. Ayer Hillary Clinton pronunció su discurso, un momento sin duda clave para el aún alto 30% de sus seguidores que todavía insisten en que no votarán por Obama.

Son cuatro días en los que el gran desafío para el Partido Demócrata será no solamente el logro de la unidad política, sino la construcción, de pies a cabeza, de un Obama pura y absolutamente estadounidense. Con un padre keniano y un apellido que todavía le cuesta trabajo pronunciar a Biden, su propia fórmula vicepresidencial, el Partido tiene frente a sí una tarea titánica. Seguramente, y como ya lo han anticipado algunos medios en Estados Unidos, en el video que narra la biografía del candidato veremos un hombre en mangas de camisa, comiendo hamburguesa en un bar de cualquier pueblo pequeño en el centro del país. Porque definitivamente Obama debe constituirse para el final de esta semana en un completo e integral símbolo del gran sueño americano. Si no lo logra, sólo es cuestión de esperar a que las encuestas se tornen aún más en su contra. Y no habrá programa económico ni político, por sofisticado que sea, que logre evitar la llegada de nuevo de los republicanos a la Casa Blanca.

  • Elespectador.com

4.833335
(6 votos)
Opinar| Enviar| Imprimir|
2

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

stewardg

26 Agosto 2008 - 10:37pm
Ingrese aquí o regístrese para opinar

Obama, ese es .

Opinión por:

hetfieldavid

26 Agosto 2008 - 10:34pm
Ingrese aquí o regístrese para opinar

Obama va a terminar siendo un candidato de derecha moderada. Pero prefiero mil veces a Barack que al anciano MacCain que es un clón menos estúpido de George Bush.

Publicidad
Lo más...
Publicidad
Suscripciones El Espectador
  • Nuestra edición impresa

    Suscribase aquí
    y conozca todos los beneficios.

    Suscríbase